EL ACTUAL SISTEMA EDUCATIVO CATALÁN

Nos encontramos en plena crisis estructural capitalista, donde la burguesía pretende, una vez más, cargar sobre los trabajadores sus propias miserias. La desfachatez, el robo y el crimen, conceptos tan propios de la clase dominante, se intensifican día a día, estrangulando los míseros servicios públicos existentes, ya sea en el ámbito sanitario, educativo, de empleo, sistema de prestaciones sociales… Conquistas de la clase trabajadora que tanto sudor y tanta sangre obrera costaron arrancar a la burguesía explotadora, hoy son dinamitadas una tras otra. La lucha de clases se agudiza por momentos.


En Catalunya, donde el 20% de su población vive bajo el umbral de la pobreza y el 18% de su población activa ha sido expulsada de la producción capitalista, ahora se pretende instaurar un salvaje sistema privatizador que, llevado al paroxismo, tendrá como principal objetivo el permitir estudiar cómodamente a los hijos de la clase dominante (Privado), mientras se atacará y degradará a la ya de por sí débil educación pública, donde predomina la presencia de la clase obrera.

Se pretende, en definitiva, que los hijos de la clase trabajadora o bien no estudien, o bien adquieran una formación académica deplorable, incidiendo así en una división del trabajo todavía más brutal e injusta, si cabe. Se pretende que los hijos de la clase trabajadora o bien paguen por curarse, o bien se mueran enfermos a las puertas de los hospitales por no poder pagar la factura correspondiente.


En el plano educativo, la clase dominante no hace más que seguir el guión dictado desde la UE, siguiendo al pie de la letra las políticas nefastas que se pactan en la OMC, el Tratado de Lisboa, acatando los dictados del FMI, con el propósito de poner la educación o la sanidad bajo el dominio del mercado, convirtiendo servicios indispensables en puras mercancías con las que traficar. El imperialismo europeo se dirige irremediablemente hacia la más colosal de las ofensivas antiobreras, intentando hundir a la juventud trabajadora en el peor de los abismos educativos (y no sólo educativos); el modelo privatizador “dual” made in USA. Un modelo infamemente clasista, donde por un lado genera inmensas masas de analfabetos funcionales (entre la clase trabajadora) y por el otro licencia a una exigua élite de “elegidos” (mediante el filtro económico), los cuales deberán regir los destinos del Estado capitalista (burguesía).


La aberrante “Ley de educación de Catalunya” (LEC) fue presentada inicialmente como anteproyecto de Ley en noviembre del 2008 por el insigne burgués y lacayo “socialista” Ernest Maragall, e impulsada por su socios pequeñoburgueses de ERC, ICV i EUiA, los mismos que tras 23 años de gobierno pujolista criticaban cualquier iniciativa en materia de educación, normalmente sobre la premisa que se perjudicaba la enseñanza pública. Tras el rechazo frontal y unánime de la comunidad educativa, (porque en grandes términos supone un paso adelante en la privatización encubierta de los centros públicos, la segregación social del mapa escolar y la desregulación laboral del profesorado), fue aprobada en pleno período vacacional de 2009, por vía clandestina, con alevosía y nocturnidad, por el Parlamento burgués de Catalunya, gracias a las oscuras maniobras urdidas por el podrido PSC y sus mencionados socios de Gobierno. La imposición de la LEC fue tan descarada, que hasta los propios socios pequeñoburgueses del PSC, (ICV-EUIA), inicialmente a favor del anteproyecto, tuvieron que desmarcarse rápidamente de semejante aberración jurídica (suponemos que por cuestiones puramente electorales).


Este engendro de LEC, que, insistimos, responde a las exigencias de la dictadura del capital y que constituye un nuevo atropello a los derechos de los trabajadores, recoge 186 artículos de los cuales recogeremos los aspectos más significativos y las consecuencias que de ellos se derivan:


  1. Sustitución del Servicio Público de Educación (SPE) por el Servicio Educativo de Interés Público (SEIP). Lo que parece un simple cambio semántico, encierra una gran carga clasista de fondo. Esta sustancial modificación, introduce una diferenciación monstruosa entre las deterioradas Escuelas Públicas (donde aún quedan bochornosos e infames barracones para escolares de extracción obrera) y las numerosísimas y ricas Escuelas Concertadas y privadas (que ya constituyen más del 50% en Catalunya), agrandando la brecha entre ambas.

Esta LEC, entregada a la subvención de las Privadas y Concertadas, además, exime a éstas de su “responsabilidad social”, que hasta ahora tenían el deber de cumplir (aunque sólo fuera “teóricamente”), aumentando así los ya abundantes privilegios de que gozaban, dando carta blanca a su gestores privados.

Lo que establece esta nueva Ley antiobrera, es la diferenciación entre “Escuelas de primera” (Privadas) y “Escuelas de segunda” (Públicas). Con este nuevo bautizo, la red de centros sostenidos con fondos públicos es dinamitada, para sustituir un SERVICIO PÚBLICO (SPE) por un simple SERVICIO EDUCATIVO DE INTERÉS PÚBLICO (SEIP).

El cambio semántico, implica claramente la demonización de un servicio público y la voladura controlada de lo que quedaba de modelo educativo universal y gratuito. A fin de cuentas, la LEC no es más que otra pequeña aportación a la estrategia burguesa de voladura controlada (desde Bruselas) del ya debilitado “Estado de Bienestar”, arrancado a la burguesía después de largos años de enormes sacrificios para el proletariado.


  1. No se garantiza siquiera el 6% del PIB a educación, lo que equivale a reforzar la maniobra burguesa de cara a destruir lo que queda de Educación Pública. La cínica burguesía catalana, representada bajo las siglas del PSC y CiU, elimina las prioridades educativas de la clase trabajadora, pasando la tijera vía presupuesto. Eso no impide que, nuestros ilustres e hipócritas Consellers, clamen por “mejorar la educación en Catalunya”, mientras liquidan gradualmente la escasa educación pública que subsiste a duras penas. Estos sátrapas, obviamente, llevan a sus retoños a los colegios de élite, aunque ellos siguen considerándose "socialistas".

  2. Desregularización y empeoramiento de las condiciones laborales del personal docente. Aquí, se aplicará la fórmula, prácticamente calcada, de la reciente Ley de Universidades más conocida como Plan Bolonia. En las plantillas seguirá existiendo un porcentaje de profesores estatales, a la vez que se agigantará el personal laboral, (no funcionarial), con lo que la sobreexplotación y la extrema precariedad se consolidarán en el sistema educativo catalán. Estas plantillas ya fraccionadas y divididas entre personal público y laboral, quedarán férreamente supeditadas a lo que el cuerpo directivo, en connivencia con los nuevos amos empresariales que ahora gestionarán el rendimiento del centro, decidan.

  3. Recortes en las plantillas del profesorado y otros profesionales de los centros educativos públicos, a pesar del crecimiento del alumnado. Estos recortes de plantillas, se harán realidad merced al bochornoso proyecto de decreto de horas extras, que no significa otra cosa que peores condiciones laborales, tanto de profesores fijos como para interinos y substitutos, estos últimos ultrajados gracias a contratos “low cost” de ½, y 1/3 de jornada. Vergonzoso e indignante resulta que este infame decreto ya se aplicara en el curso 2008-2009, es decir, antes de su aprobación por el Parlamento burgués.

  4. Disminución del dinero que reciben los centros públicos para su funcionamiento y progresiva eliminación a las dotaciones asociadas a programas de innovación educativa: la infame LEC introduce nuevas vías de ingresos para los centros públicos, más allá del capital ordinario que proporciona el Departament (cada vez menor). Así, los centros se verán obligados a conseguir créditos bancarios, externalizar servicios mediante convenios que se puedan suscribir con otras empresas, fundaciones, etc. Los centros con mejores resultados tendrán mejor presupuesto, o sea, las partidas extraordinarias se conseguirán en base a una cuenta de resultados educativos implementando sistema de competencia salvaje propias del mercantilismo privado. Evidentemente, esto generará una lucha feroz entre centros para seleccionar a sus estudiantes, porque esos resultados estarán muy condicionados por las condiciones socioeconómicas del alumnado y por tanto del entorno. Si a todo esto agregamos que la aberrante ley posibilita la entrada de ávidas organizaciones empresariales a los Consejos Escolares (para las que el lucro está muy por encima de las necesidades pedagógicas del alumnado), podemos anticipar que serán directamente estas explotadoras y voraces organizaciones las que pactarán el Proyecto Educativo con la dirección del centro. La banca criminal y usurera, ahora pasará a beneficiarse de un cada vez más raquítico servicio público, en el que se impondrá la EXTERNALIZACION a empresas privadas y fundaciones “sin ánimo de lucro” que finalmente acabarán por imponer sus criterios en los centros escolares. Si quedaba algún atisbo de independencia en el SPE, ahora será totalmente demolido por orden de la Patronal y sus gestores apoltronados en la Generalitat. Los patronos podrán moldear a su antojo a sus futuros esclavos ya desde muy jovencitos, para incorporarlos después a sus factorías y centros de trabajo. Los centros ubicados en barrios obreros, los más oprimidos y marginados, se transformarán en una especie de “bunkers”, basados en una educación puramente asistencial, sin derecho a las actividades extraescolares, socioculturales y de ocio, la de las familias, las ascociaciones: la LEC burguesa no concibe una educación más allá de los muros escolares.

  5. Jerarquización en los centros educativos, ocultada bajo la cínica consigna de “mayor autonomía”. Los centros públicos serán dirigidos y administrados mediante mecanismos verticales y con formas autoritarias, igual que una empresa privada. A la figura del director-gerente, reforzada con la creación de un cuerpo propio superior al resto de docentes, se le otorgará el papel de autoridad pública del centro, y podrá gestionar tanto los recursos humanos como los materiales; de esta forma tendrá potestad para determinar los complementos salariales del profesorado mediante criterios de evaluación ( los propios del centro, que ahora tiene más “autonomía” ).

  6. Del punto anterior se infiere también que los mecanismos de participación y representación de los estudiantes, quedarán a criterio de esa dirección autoritaria, cosa que no sólo no garantizará sus derechos, sino que hará de los mismos añicos. Se elimina de esta manera, el decreto de derechos y deberes de los estudiantes, dejando vía libre a los centros para regularlos a su antojo, dando carta blanca a la dirección para aplicar sanciones disciplinarias a diestro y siniestro. Los estudiantes serán expulsados de la participación en los espacios de decisión, no pudiendo participar en asambleas, consejos escolares, huelgas, etc. Se pretende estructurar a los centros educativos como pequeñas prisiones aisladas del tejido social y asociativo, donde el alumnado perteneciente a las clases populares, sea tratado como presunto delincuente, lastrando así la convivencia en la comunidad educativa.

  7. Abundando en el punto anterior, la LEC permitirá que la comunidad educativa en su conjunto (y no sólo sus alumnos), no pueda participar en la elaboración de proyectos educativos en sus respectivos centros. En la esfera de los centros públicos, esta medida impone que el Consejo Escolar del centro sólo pueda participar, de forma simbólica, en la fase final del proyecto, negándosele la participación desde el inicio del mismo. En los centros privados y Concertados, de nuevo, la carta blanca vuelve a ser la norma; allí, los titulares del centro (Patronal e Iglesia Católica) no tendrán siquiera que consultar ni al claustro de profesores ni al Consejo Escolar. Es decir, el traficante y mercader educativo concentrará todos los poderes, disponiendo a su antojo tanto de su coto privado (el centro escolar), como de los que lo habitan.

  8. Dado que la Concertación privada en Catalunya (capital público que la Generalitat suelta a mansalva para que la patronal privada trafique libremente con la educación del pueblo) se encuentra directamente vinculada a la Iglesia Católica (la gran beneficiaria), la nueva LEC abunda igualmente en la total aniquilación de la escasa laicidad que todavía sobrevivía en el sistema educativo catalán. Tras más de 35 años de la muerte del Caudillo asesino y de su repugnante adoctrinamiento nacional-católico, éste sigue campando a sus anchas también en Catalunya. El nacional-catolicismo, en su versión “Light”, no sólo no es erradicado de la educación pública, sino que se fomenta su difusión, como si con las abundantes Concertadas (la inmensa mayoría de corte religioso-católico, con dinero público, eso sí) no fuera suficiente.

  9. Aniquilación de las enseñanzas no obligatorias: Como la educación, en su versión metafísico-burguesa, se circunscribe a la escuela-prisión, los programas educativos preobligatorios y postobligatorios quedan abandonados. Así, quedan marginadas de la horrenda LEC el parvulario, el bachillerato, la FP…estrechando y asfixiando los conceptos de obligatoriedad educativa y de igualdad de oportunidades (consolidando el modelo “dual” clasista made in USA). La LEC pretende cargarse el bachillerato nocturno, la remuneración de las prácticas obligatorias de la FP, las escuelas de adultos, además de masificar, sin importar el número y tipo de FP, las escasas aulas del joven proletariado. Toda una oda a la brutal división del trabajo capitalista, que pretende crear robots sumisos, obedientes e incapaces intelectualmente, para que en un futuro rindan jugosos beneficios a los esclavistas del siglo XXI, representados por este pusilánime Gobierno tripartito, absolutamente entregado a la Patronal “educativa” privada.

  10. Para consolidar el modelo “dual” al que nos venimos refiriendo (potenciación del PRIVADO y demolición del PÚBLICO), las escuelas privadas y concertadas quedan liberalizadas con respecto a los procedimientos de admisión de alumnos. Esto, claro está, vuelve a dar carta blanca a estos centros privados. De hecho, las Concertadas, sostenidas con dinero público, y por supuesto las Privadas donde se forman los hijos de los “izquierdistas” que impulsaron esta ley, dejaran de evaluarse con los mismos criterios y directrices aplicables a la red de escuelas públicas. Un granito más en la destrucción de la educación pública y de calidad.

Esta es, a grandes rasgos, la realidad de esta bochornosa LEC, muy en línea con la ola privatizadora que recorre Occidente desde la década de los 90, curiosamente tras la desaparición del sistema soviético. Una Generalitat burguesa que, cumpliendo fielmente con la defensa de sus intereses de clase, postra gustosa sus rodillas ante la Patronal y la santa Iglesia Católica, mientras vuelve a golpear impunemente a la clase trabajadora catalana, ya vapuleada por innumerables ofensivas provenientes de Bruselas.

Esta LEC, sólo representa un pequeño paso más dentro del aberrante Tratado de Lisboa, cuya última misión es destruir, paso a paso, lo que queda del mutilado Estado de Bienestar en Europa. La ofensiva antiobrera de la burguesía, sigue profundizándose en el plano educativo; Plan Bolonia y LEC, mientras se sigue atentando contra nuestros salarios, pensiones o sanidad, entre otros.

Este Gobierno tripartito, como no se cansa de demostrarlo día a día, no representa más que los espurios intereses de la burguesía catalana y sus satélites, enfrentados frontalmente a los intereses de las clases populares del país. Sólo hay que ver y escuchar al actual Conseller d´Educació de la Generalitat. Mientras tanto, a los sindicatos interclasistas (CCOO y UGT,) mano derecha de la corrupta casta política tripartita y fieles empleados de los verdaderos dueños del poder, les basta con soltar sus discursos demagógicos convocando una huelga anecdótica el próximo 8 de junio, dirigiéndose a una escasísima audiencia que todavía se resiste a aceptar sus infinitos engaños. Prueba de ello es la miserable participación de la comunidad educativa en las huelgas y manifestaciones convocadas por ellos: sólo un 40 % del profesorado acudió a la huelga del pasado 17 de marzo, y una muy escasa concurrencia se podía observar en la concentración frente a la Delegació del Govern de Girona, el pasado 20 de mayo, contra esta infame LEC.

Se hace imprescindible que los estudiantes de secundaria, universitarios, el profesorado, personal administrativo y de servicios, padres y madres y en definitiva toda la comunidad educativa y el pueblo trabajador catalán en su conjunto, digan BASTA YA a esta infame y nueva imposición burguesa

Se hace urgente y necesario unir estas luchas de la clase trabajadora del sector educativo con el resto de sectores, golpeados brutalmente por esta misma burguesía, garante del sistema criminal que nos somete y humilla día a día.


Basta ya de clasismo impune, basta ya de mantenernos en la ignorancia y la sumisión.

¡Exigimos la retirada inmediata de la LEC!

¡Exigimos el fin de las Privadas y Concertadas en nuestro sistema educativo!

¡Exigimos un sistema educativo público, de calidad, universal y gratuito!


¡Por la construcción de la ACDT en todas las ramas y sectores! ¡Socialismo o barbarie!


PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA ( PCOC )